Por qué importa el árabe
El árabe es el idioma oficial de los EAU, y los tribunales, los notarios, los ministerios y la mayoría de los departamentos gubernamentales trabajan en él; la principal excepción son los tribunales de habla inglesa de las zonas francas financieras del DIFC y del ADGM. Si tu contrato, tu certificado o tu poder está redactado en otro idioma, estas autoridades normalmente solo lo aceptarán con una traducción jurídica al árabe. Una traducción jurídica es más que una buena traducción: la prepara, la sella y la firma un traductor con licencia del Ministerio de Justicia, y tiene valor legal.
Cuándo se exige una traducción al árabe
Normalmente necesitarás una versión jurada en árabe siempre que un documento en otro idioma se presente ante una autoridad de los EAU o se use en un procedimiento legal. Estos son algunos ejemplos habituales.
- Procesos judiciales, incluidos contratos, pruebas y sentencias extranjeras
- Poderes notariales firmados en el extranjero o redactados solo en inglés
- Documentos del registro civil del extranjero, como certificados de nacimiento, matrimonio o defunción
- Títulos universitarios y expedientes académicos para homologaciones o empleo
- Documentos de empresa para constituir un negocio o una sucursal, como estatutos y resoluciones del consejo
- Contratos de arrendamiento y otros contratos civiles que se presentan ante una oficina gubernamental
Cuándo necesitas, en cambio, el inglés
La traducción también funciona en sentido contrario. Como los documentos de los EAU se emiten en árabe, puede que necesites una versión en inglés cuando trates con bancos, zonas francas o empresas internacionales que trabajan en inglés, o cuando envíes documentos al extranjero. Las universidades, los empleadores, las embajadas y las oficinas de inmigración extranjeras suelen pedir una traducción jurada al inglés, a veces con una legalización adicional, y un banco de los EAU puede pedirla para una sentencia judicial o un contrato en árabe.
Qué hace que una traducción tenga validez legal
Las autoridades no se fijan solo en la exactitud de la redacción. Una traducción sin las acreditaciones adecuadas normalmente se considera no oficial y se rechaza.
- La prepara un traductor jurídico inscrito en el registro del Ministerio de Justicia
- La sellan y la firman ese traductor o la oficina con licencia
- Es fiel al original, sin nada añadido, omitido ni reinterpretado
- Usa los términos jurídicos correctos reconocidos en la legislación de los EAU
- Abarca todas las partes del documento, incluidos los sellos y las anotaciones manuscritas
- Se trata con confidencialidad, ya que los documentos legales suelen contener datos sensibles
Cómo funciona el proceso
Obtener una traducción jurídica suele ser sencillo una vez que tienes los documentos adecuados. El tiempo necesario depende de la extensión y la complejidad de los documentos, y a menudo hay opciones más rápidas. Entrega el documento completo, ya que si faltan páginas o anexos podrías acabar con una traducción que una autoridad rechace.
- Entrega el original, o una copia nítida, a una oficina de traducción jurídica con licencia
- El traductor prepara la versión en árabe o en inglés
- Se revisa la exactitud lingüística y jurídica del texto
- El traductor sella y firma la traducción terminada
- Recoges una copia impresa o la recibes en formato electrónico
Traducción y legalización a la vez
Un documento emitido fuera de los EAU normalmente debe certificarse en su país de origen, legalizarse en la embajada de los EAU en ese país y certificarse de nuevo en el Ministerio de Asuntos Exteriores de los EAU antes de poder usarse aquí. La traducción suele hacerse una vez terminada la legalización, para que los sellos y las diligencias aparezcan también en la versión árabe. En el caso de los documentos que salen de los EAU, el país que los recibe puede pedir a su vez la certificación del Ministerio de Asuntos Exteriores y la legalización de la embajada, así que comprueba qué espera el país de destino.
Consejos para evitar el rechazo
La mayoría de los problemas con las traducciones son fáciles de evitar. Antes de presentar nada, repasa estas comprobaciones.
- Verifica la licencia del traductor a través del sistema en línea del Ministerio de Justicia
- Asegúrate de que los nombres estén escritos exactamente como en tu pasaporte
- Pregunta si la autoridad que lo recibe quiere una copia impresa o electrónica
- Completa cualquier legalización antes de traducir
- Presenta el original y la traducción juntos
- Evita las traducciones informales o automáticas para usos oficiales
Cómo podemos ayudarte
Si tu poder o tu documentación justificativa necesitan traducción, nuestro equipo puede gestionar una traducción jurídica jurada. También nos aseguraremos de que se ajuste a los pasos de notarización o legalización que vengan después.